lunes, 5 de octubre de 2009

Alimentando animales..


Mi humor, siempre mantuvo una regla oficial inquebrantable: Reírme pura y exclusivamente de aquellas cosas que se eligen, y dejar de lado, el puñado extenso de las que no.

Por eso, no me siento mal al reírme de un tarado mental que haciendo Willy con la moto se rompió una pierna, de un flogger, o simplemente de un tipo que decidió colgarse el celular en el pecho.

Sin embargo, no le encuentro la gracia a un orejon, un homosexual, o una esquizofrénica. Simplemente, por que sospecho que solo las cosas en las que el humano decidió el camino, pueden hacerme reír. De otra manera, seria lo mismo reírme de un árbol, de la lluvia, o de los planetas, y les puedo asegurar, que estaría con un chaleco de fuerza hace mucho tiempo.

De cualquier forma, hay una línea extremadamente delgada entre las cosas que se eligen y las que no. Por ejemplo, un alcohólico les dirá que la adicción no se elige. Y yo estoy seguro de que si.

Algo similar pasa con la obesidad, creo que el hecho de decidir atiborrarse de carbohidratos como si fuese el día del juicio final, es una decisión pura y exclusivamente de las personas. Nadie le puso un revolver en la cabeza a Porcel, y le dijo que derrapara en un restaurante chino. Por eso mismo, hoy voy a despotricar contra ellos, y voy a hacerlo sin piedad.

La obesidad, es para los argentinos lo mismo que para cualquier sociedad, la igualdad social: la pagamos entre todos.
Pero respecto a la igualdad social, nada puede hacerme sentir mejor. Y respecto a la obesidad, nada puede hacerme sentir peor.

No contentos con comer hasta perder la forma humana y tener menos forma que una cucharada de arroz, lo obesos han decidido ser subvencionados por todo un país que debe sufrirlos y mantenerlos.

Por eso digo basta, por que estoy podrido de poner plata para un grupo de personas que tiene la suerte de comer mucho, y resignar la porción de aquellos que tienen la mala suerte de no poder hacerlo.
Al vivir en un país en el que la gente muere de hambre, encuentro un poquitito mal el hecho de ayudar a quienes les sobra.

Pero la locura siempre camina de a pasos agigantados, y es por eso que no me sorprendió cuando una mujer obesa denuncio a una aerolínea por querer cobrarle dos boletos. ¿Qué pretendía? ¿Acaso le parecía correcto que alguien no viaje por culpa de su gordura? ¿O tenia pensado pedirle a su compañero de viaje que le sostenga el sobrante de su culo?

Como si esto fuera poco, gracias a esos amarillistas programas de televisión, se logro declarar a la obesidad como una enfermedad, lo cual me parece bien. Lo que me pareció mal, fue el aumento en mi obra social, para que estos animales descabellados puedan pagar su cinturón gástrico. ¿Acaso son todos hijos míos? ¿Por qué debo mantenerlos? Es una locura sin igual. Es lo mismo que a mi vecino le llegue una factura de luz por el doble de lo consumido, argumentando que yo consumo mucha, y el debe pagarla.

Pero la locura no solo crece de a pasos agigantados, sino que también cambia de rumbo como un tren sin chofer. Por eso, tampoco me sorprendió que obligasen a los locales comerciales a vender ropa de todos los talles. Y cuando digo de todos los talles, me refiero a XXL.
Digamos que si yo decidí perder la forma humana, lo mínimo que puedo hacer es tomarme el trabajo de rastrear negocios que puedan venderme carpas.

Por eso, nadie podría quejarse si el día de mañana los tuerto exigen a las fabricas de anteojos que fabriquen los mismos para gente con un solo ojo. Los mancos exigirían remeras con una sola manga, y la gente con pocos hombros, dirían que las musculosas se les resbalan.

¿Quién tiene más razón? ¿Aquel que nació sin un ojo, o deformado, o aquel que DECIDIO comer como un dinosaurio? Simple, el que no decidió.

Por eso, en estas épocas adonde se están haciendo leyes para permitir cosas, quisiera plantear una que comience a prohibir algunas.
Estoy de acuerdo con los obesos, me los fumo en pipa, y sigo manteniéndolos, pero eso si, adonde me cruzo uno comiendo en un local de Fast food, le pego tal voleo en el orto, que lo levanto un metro del suelo.

Lo mínimo que pretendo, es que si tengo que mantenerlos, no los dejen comer. Sino, en vez de pagar una cura, estoy pagando una cuota alimentaria.
Aparte, si me diesen a elegir, preferiría pagarle la locura a un drogadicto, o el escabio a un alcohólico, que de ultima la pasan bomba y me puedo reír con ellos.

En síntesis, estoy de acuerdo con seguir manteniéndolos, pero solo si se declara ilegal venderle comida.

Quiero tener un 0800 para llamar, en caso de cruzarme alguno en un Burguer King. Quiero que no puedan comprar comida en el supermercado, que supere la cuota del doctor Ravenna. Y quiero que el sábado a la mañana estén todos corriendo en Hollywood. Es lo mínimo que pido.

Aunque lo se, vivimos en un país de vivos. Y ahora que la marihuana se puede consumir, ya puedo imaginarme a los vendedores de Fideos con estofado en la villa. ¿Se imaginan a los obesos yendo a pegar suprema a la napolitana? ¿Haciendo cola en la villa con los tuppers?

El escuadrón anti narcóticos rompería las puertas de las fabricas de pastas en vez de la de los narcos, y la noticia seria algo así como: “Gran allanamiento. Encuentran cien kilos de albóndigas y varios kilos de helado”.


martes, 18 de agosto de 2009

Bomberas Voluntarias..




Cuando los hombres comenzamos a ser niños, y dejamos de ser bebes, el primer regalo que recibimos es un auto. Siempre algún tío o abuelo considera apropiado el hecho de regalar autos en miniatura, aunque este no sea el platillo especial de ningún niño.

Mas tarde, a eso de los seis años, empezamos a recibir regalos que nos marcaran el rumbo de nuestras vidas. Exactamente como sucede con las mujeres. Con la gran diferencia de que ellas reciben regalos creativos y de dedicación, y nosotros de destrucción y abandono.

Fíjense ustedes, el claro ejemplo de una niña recibiendo un bebe de plástico. ¿A que puede jugar? Hay que bañarlo, cuidarlo, darle de comer, etc. A los seis años, una vida depende de ellas.

En el otro extremo, estamos nosotros, quienes llevamos adelante la vida de los pilotos de ese avión de plástico, al que jugamos a estrellar una y otra vez contra cualquier árbol.

Mas tarde, las mujeres comienzan a recibir hornos de mentira, carritos de compras de mentira, y muñecas a quienes vestir. En ese momento, nosotros ya somos dueños de nuestra primera pelota, y no podemos ver nada más.

Cuando la adolescencia comienza a asomar, a los varones nos regalan nuestra primera bicicleta. De alguna forma, nos invitan a retirarnos de la casa de la forma más diplomática disponible.
Ellas, son agasajadas con una fiesta en la que son la principal estrella, o en su defecto, mandadas a recorrer el mundo en su viaje de quince años.

Analizado esto, es imposible no comprender como funcionan las mujeres y como lo hacen los hombres.
Mientras que nosotros jamás habíamos pensado en nada, ellas lo tenían todo planeado. Mientras pateábamos al arco, ellas elegían el primer nombre de su hijo. Mientras andábamos en bici, ellas ya sabían como querían casarse. Y mientras nosotros compramos nuestro primer pantalón, ellas ya tienen todo un armario para donar.

En la raza humana, las mujeres son las que jamás titubean ante la toma de decisiones. Son corajudas, a veces egoístas, y por que no, seguras de si mismas.
Los hombres, somos más bien cobardes, buscamos garantías, y nos da mucho placer poseer cosas.

Dicho esto, ¿Quién puede negar que las mujeres son mas maduras? Es obvio. Mientras nosotros nos maquinábamos con dibujitos animados, con disparar cohetes, o con hacer un gol de mitad de cancha, ellas ya amamantaban a su primer bebe de juguete, le daban de comer, y hasta algunas enfermas mentales lo habían enterrado.

Tal vez por esto, sea que universalmente hablando, los hombres somos buenos para empezar, para encontrar a puerta de entrada, o simplemente para crear algo. Pero misteriosamente, somos malísimos dejadores. No servimos para irnos, para terminar, ni para finiquitar nada de lo que comenzamos.

En contra parte, las mujeres son especialistas en terminar cosas. En decir adiós, y no pensarlo dos veces.

Por eso, siempre digo que no hay nada más peligroso que una mujer decidida a hacer algo, y con la capacidad de lograrlo.
En nuestro caso, y aunque me duela en el alma, tengo que afirmar que desde que existe el MSN, se acabaron los galanes.
Si, disfrutamos mucho el cortejeo cibernético, y antes inclusive de invitar a salir, queremos garantías sexuales escritas en la pantalla de nuestra computadora.
De alguna forma, esto atenta contra la reproducción humana, y contra el futuro de todas las citas pendientes del mundo.

Para el hombre, una mujer llorando es lo mismo que para un bombero un incendio. Es exactamente igual. No importa la manera, hay que apagarlo, anularlo, y nada más nos importa en ese preciso momento.

La mujer, puede comerse un kilo de helado sin tragar mientras nos esta dejando, y pedirnos que nos corramos de su vista, ya que le tapamos la visibilidad del televisor.
No titubea, sabe lo que quiere, y hasta es capaz de decir algo que en el diccionario masculino no existe: La verdad.

Por eso, si prendiésemos fuego dos casas simultáneamente, y en cada una de ellas colocásemos a una persona de cada sexo, veríamos cosas llamativas y graciosas.

El hombre, se vería poseído por la ansiedad y la necesidad de apagar el fuego, y si al lado suyo tuviese varios maletines llenos de dinero que superen el valor del inmueble, estoy seguro que los arrojaría a las brasas con el fin de ver extinguido el incendio. Mas tarde, tiraría al perro, a la madre y hasta a sus propios hijos a las llamas, sin importarle lo mas mínimo. En cuestión de segundos, diría nuestra frase característica: ¿Qué hice? Y se tiraría al fuego para quitarse la vida al ver su error.

En el caso de la mujer, al ver el fuego recogería sus pertenencias de mayor valor. Después, saldría de la casa con el fin de ponerse a salvo, y mas tarde llamaría a los bomberos para que ellos se ensucien las manos en el fuego. Para cuando lleguen los bomberos, ella ya estaría en casa de su mejor amiga viendo alguna película interesante.

Por eso también podría afirmarse que hay más hombres bomberos que mujeres, más hombres policías, y más hombres mecánicos.
Si nos ponemos a pensar, el uso de la fuerza no altera ninguna de las capacidades laborales en ninguno de los casos, por lo que no hay razón para que esta estadística tenga estos resultados.

Pero no importa, por que los hombres, no sabemos lo que hacemos. Sabemos que empezamos algo, que de seguro, en algún momento quisimos, solo que obviamente, no sabemos como terminarlo.
Como este post, que en algún momento tuvo una idea general, pero que por más que me esfuerce, no puedo encontrarle un final. Solo ratifico, que fue fácil empezar, lo difícil es mantenerlo.

miércoles, 5 de agosto de 2009

Humm..

Otra vez esa sensacion, el nudo agobiante en la garganta una mezcla de anciedad, con ira y desilusion que se transporta al estomago y se infla tanto que deja los pulmones sin aire, enrojese las mejillas y te quita la respiracion. De saber que mas abajo no se puede llegar aunque Murphy dice que "nada esta tan mal que no pueda empeorar"; y eso! amigos es lo que preocupa. Que tan mal podemos estar? o que tanto podemos resistir?; Es ahi donde se ve la destreza, alli donde recide la dificultad. Hoy en dia no alcanza con ser una buena persona de noble corazon,. Es obsoleto, anticuado o inadecuado de acuerdo a las circunstancias. Hoy no se jusga a las personas por su actitud, fortaleza, espiritu o lealtad; sino por su apariencia o aspecto.

Llego el momento no esperado y uno hace un balance, y regresamos a la primera parte de "agobiante, garganta, anciedad, decilusion, etc." Desengaño, decepcion, impresion que se experimenta cuando alguna cosa no responde a las espectativas que se habian creado.

Y no hay palabras de aliento, solo -"te lo dije"-, que es una especie de visturi, que te corta sutil y mortalmente. Seguida de una sensacion ambivalente, de frio y calor o ambas.

Nos caemos y nos levantamos tantas veces que el dolor se vuelve una carga con la que tendremos que convivir, como una cruz sobre los hombros o una procesion interna, se hace carne. Que fragil es la vida?, que se quiebra como una rama en el arbol y luego pasa a ser leña para otros.

Contra que peleamos?, que precio tiene la felicidad?, o somos nosotros mismos con nuestras miradas hostiles, amenazantes, que queremos manipular el mundo a nuestro parecer y desgraciadamente lo hacemos terriblemente mal. No hablamos de maldad, es como querer comer unas galletas y romper el envase al abrirlo. Es la falta de enseñanza para vivir, nos apuramos tanto en llegar a la adultes que cuando la alcanzamos no sabemos que hacer con ella.

Alli estamos sin habilidad para nada, sin estar intruidos o diestros en ningun arte o facultad, Apelando a la esperanza caminamos entre la gente esperando que el dia de mañana sea mejor, haria cualquier cosa por recuperar la juventud... excepto hacer ejercicio, madrugar, o ser un miembro util de la comunidad.

La teoria de la vida revela un nuevo nivel de realidad, el mundo de la incertidumbre intrinseca, un mundo de posibilidades que esta totalmente ausente Y/o fuera del alcance de nosotros los desdichados.




Lo que embellece al desierto es que en alguna parte esconde un pozo de agua. Donde escondieron el mio?....






lunes, 3 de agosto de 2009

El Gaucho Urbano.


Cuando veo a este personaje, comienzo a sentir que en realidad el Startac jamás desapareció. Que fue una buena opción re editar el auto “Escarabajo”. Que el Fiat “500”, verdaderamente superara las expectativas respecto al “Fitito”.

Claro, es que el Gaucho Urbano, es la re edición del gaucho común, oriundo de nuestros pagos. Solo con la diferencia de que este pelotudo la única vez que levanto una papa, fue en el Mc Donalds, la única vez que ordeño una vaca, fue a su novia, y la única vez que vio un cordero, estaba en la parrilla de su quincho Sanisidrense.

Así y todo, el gaucho urbano no se cansa de profanar reuniones al asistir con bombachas de campo y cuenta ganado. A cada comentario que escucha, le gusta corregirlo comentando el modus operandi del gaucho real: “En el campo se juega al truco con porotos”.
Siempre, absolutamente siempre, cobra vida en un grupo social de altos recursos económicos. Por eso, le gusta intentar diferenciarse al resto de sus pares educándolos como al mismísimo Gauchito Gil, aunque lo único que el posee, es lo de Gil.
Le gusta contar que “En el campo no se deja comida”, “En el campo la palabra vale mas”, o que “En el campo se duerme con la puerta abierta”.

Le gusta mostrarse horrorizado y asombrado con la inseguridad en Buenos Aires, diciendo que de donde el proviene, no existen los robos.
Cada vez que el campo se encuentra con dificultades o campañas políticas, se siente el portavoz de las tierras, y va de country en country a explicarles a sus pseudo amigos todo lo que realmente acontece y los medios callan.

Pero este señorito tiene su razón de ser, y eso se debe a que su acaudalado padre tiene una finca de lujo a doscientos kilómetros de la ciudad. En la misma, habita un portero al que ellos llaman “Casero”, y tienen un par de plantaciones caseras y fauna, ya que el pobre “Casero” debía comer de alguna manera.
Lo que mas le gusta a este personaje, es ir los fines de semana largo con sus amigos (Si puede llevar “Minitas” mejor) y demostrarles que el es un señor del campo, que casi nació de un repollo.
Sin embargo, su ambición termina llevándolo a maltratar al pobre empleado, y termina panza arriba a la espera de que se cumplan todas sus ridículas peticiones.

Le gusta mucho solucionar cosas. Si bien no puede reemplazar un neumático de su auto, pagaría una fortuna desmesurada por ir cargado de minitas y romper su vehiculo para poder tirarse debajo del mismo y comentar que “Tiene el mismo carburador que el tractor del campo”.

Es religioso como el papa, y espera ansioso el domingo para ir a misa. Le gusta mucho ir con bombachas de campo, boleadoras de cinturón, alpargatas, y camisa leñadora (Obviamente, con un rosario de madera y la camisa abierta).
Con tal de ser venerado por el resto de creyentes, compra baguettes en el Carrefour más cercano y las ofrece como pan casero para los necesitados.

El Gaucho Urbano estudia agronomía, veterinaria o arquitectura. Usa todos y cada uno de los trabajos prácticos como excusa para amedrentar al resto de sus pares con sus historietas gauchescas. Y en cada agasajo que se presente, siempre se ofrece como el asador de turno.

Le gusta usar boinas a la ultima moda, argumentando que “esta acostumbrado”. Tiene una novia que cree que es virgen, y disfruta muchísimo mas el dialogo con el padre de ella, que con ella misma.
En la mayoría de los casos juega el rugby, y casi nunca es futbolero. Puede residir tanto en Zona Norte como en la Capital Federal, y prefiere usar el auto rural de la madre, antes que el BMW cabriolet que su padre le regalo.

Cuando se refiere a las demás personas, le gusta decir palabras como: “Viejo”, “Hermano”, o “Paisano”. Otra de sus pasiones es encontrar “Tocayos”, y es capaz de agregar gente en Facebook solo para decirle que son “Hermanos de nombre”.

En síntesis, un pelotudo mas que parece inmune a las miles de velas diarias que prendo para que lo atropelle un auto. Por eso, alerto a la sociedad de este nefasto personaje, al que muchos de ustedes ya se habrán enfrentado, y en la mayoría de los casos han sido cómplices de sus delirios, sin acusarlo y mostrarle quien es realmente.

miércoles, 22 de julio de 2009

La Argentina, más cerca de poder producir la vacuna contra la gripe A

El titular del Malbrán confirmó en Radio 10 que en el instituto "se completó la característica genética del virus H1N1 que circula en el país", lo cual, aseguró, "es información básica para la producción de la vacuna"

"Se completó la característica genética del H1N1 que circula en el país, lo cual nos da las certezas del virus y nos permite comparar con información disponible en otras partes del mundo", informó en Radio 10 el doctor Gustavo Ríos, titular del Instituto Malbrán.

En conferencia de prensa desde el Ministerio de Salud destacaron que las características de las secuencias obtenidas permiten decir que el virus que circula en el país "se parece a los que se aislaron en otros lugares".

Asimismo, respecto a un punto importante como la resistencia a los antivirales, aseguraron: "No encontramos evidencia de alteración de estos virus que los haga resistentes a la medicación disponible".

En tanto, Ríos aseguró que el descubrimiento hecho por profesionales del Malbrán permitirá "predecir la probabilidad de enfermar así como saber la resistencia a antivirales".

"Es información básica para la producción de la vacuna porque los productores deben saber contra qué virus tienen que luchar", destacó el profesional, quien remarcó que todo proceso de producción de una vacuna es complejo y "particularmente las de influenza tienen elementos que las hacen más difíciles ya que se trata de un virus que muta año a año".

Acerca de la posibilidad de producción de la vacuna en el instituto dijo que "las plantas disponibles no pueden procesar el volumen necesario para la Argentina".

"La circulación del virus y los casos confirmados está en un porcentaje muy alto para el virus H1N1; el mayor porcentaje de casos diagnosticados corresponde a esta nueva influenza", finalizó.

martes, 9 de junio de 2009

No todo es Tango.

No todo es tango en la música Argentina. De hecho, el argentino es uno de los folclores más ricos del mundo, fruto del mestizaje de las muchas culturas reunidas allí (que comparte en gran parte con Uruguay, antes de que nadie se me queje, ¿eh?). Al ser tan variado y tan rico folclore tan sólo trataremos algunas de sus variedades, al menos de momento.

La Zamba

Quizá la más importante forma musical argentina es la zamba. Una forma lenta, casi siempre en tonalidad menor, que pone el énfasis en la melodía sin renunciar al ritmo, y que ha tenido multitud de intérpretes, entre los que destacaremos la enorme personalidad de Jorge Cafrune, que dota a la zamba de una profundidad inigualable. La siguiente zamba habla de Balderrama, un boliche emblémático de la ciudad de Salta en el que cantaron muchos de los grandes intérpretes del folclore argentino.






La Milonga

La milonga canta pensamientos hondos en forma arromanzada y con un acompañamiento en tonos menores, lento, pero con un ritmo arpegiado muy marcado.

El maestro indiscutible de la milonga fue Atahualpa Yupanqui, en el que se daban cita varias características peculiares, que podrán apreciarse en el video seleccionado. La primera es su formación clásica: observen cómo sujeta la guitarra, una postura atípica en la música tradicional. Atahualpa estidió obras clásicas transcritas a la guitarra. Y eso se nota. Quizá su guitarra no tiene la fuerza interpretativa de un Jorge Cafrune pero sus arreglos tienen una riqueza que proviene de esa formación clásica. La segunda es que Atahualpa era zurdo. Hay dos tipos de guitarristas zurdos, los que cambian las cuerdas y los que no. Atahualpa era de los primeros, así que el resultado es una instrumentación “espejo” de la habitual. Personalmente me fascinan los zurdos que no cambian las cuerdas, de los que hablaré otro día si encuentro material suficiente.







La siguiente milonga se la he oído a Jorge Cafrune, pero no la he encontrado en youtube sino por los Olimareños, en un curioso ensamblaje de varias actuaciones. Cuando la oí me impresionó porque no cae en lo panfletario, cosa casi imposible tratando del tema que trata. Va a los sentimientos, a la pérdida, a lo personal.





La Chacarera

La chacarera es una especie de zamba acelerada, con el ritmo más marcado –diríamos que increíblemente marcado– y que canta en general temas más alegres que la primera y principalmente orientados al baile del mismo nombre. En muchos casos el tema de la chacarera es el “pago”, es decir, el lugar de nacimiento del cantor. Consta de tres partes con la misma estructura que son anunciadas al grito de “primera”, “segunda” y “tercera” y con una introducción de guitarra. Existe un curioso emparentamiento, que hace que uno se pueda sustituir por el otro, entre el ritmo de la chacarera y el de los tanguillos de Cádiz, como bien sabe mi amigo Borja.





La Canción

Jorge Cafrune murió con 40 años, al ser el caballo que montaba arrollado por una camioneta. Nunca estuvo claro si fue un accidente o hubo algo más. Aunque Cafrune no trataba habitualmente temas políticos, la “milonga del fusilado”, oída anteriormente, y la canción “el orejano”, que oiremos ahora, dan que pensar. López Rega dijo de él que era más peligroso con una guitarra que un ejército con armas.

Como “canción” se identifican los temas que no encajan en ninguna forma clásica tradicional. Normalmente se acompañan a la guitarra mediante arpegios, aunque en este caso se trata de un ritmo de vals. Yamila Cafrune interpreta aquí uno de los grandes éxitos de su padre.








Final, de nuevo la ¿chacarera?

Vamos a terminar, como en otras ocasiones, en tono de humor. Volvemos a traer aquí a un grupo que ha demostrado reiteradamente que sabe reinterpretar los modos clásicos de modo magistral. En 1977 presentaron esta chacarera “Si no fuera santiagueño”, que redefine la chacarera como una pieza de música coral. Cosas que sólo se le ocurren, cómo no, a Les Luthiers.






Les Luthiers. Si no fuera Santiagueño.

jueves, 28 de mayo de 2009

Enroque.

Ya en la teoría de la evolución humana, según Darwin, se advierte que el ser humano va cambiando su estética y mentalidad a través del tiempo.
Primero fueron los Australopithecus, luego mas tarde, llegaríamos a ser quienes somos hoy, los Homo Sapiens Sapiens, pasando antes por tipos tales como Homo erectus, u Homo Habilis.

Sin embargo, en esta cadena evolutiva que la preciada mente de Darwin desarrollo a base de incontables estudios, se le olvido hablar del famoso Enroque, que hasta el día de hoy, ha pasado inadvertido en nuestra sociedad.

Para aquellos observadores sociales, quiero desayunarlos con la inquietante sorpresa de saber que si son hombres, terminaran siendo mujeres. Y si son mujeres, terminaran siendo hombres.

Seguramente algún medico podría avalar de manera mas exhaustiva los fundamentos que aquí pongo en practica, pero estoy seguro que nadie puede negar que la vieja de mierda que vive al lado de mi casa, es un camionero venido a menos.

A ver, para que se entienda mejor, quiero demostrarles que de alguna forma rara y bizarra, las mujeres cuando viejas, terminan quedando físicamente, y a veces mental también, como hombres. Y viceversa en el caso de los hombres.

Por ejemplo, quisiera que alguien me explique la razón por la cual a medida que los hombres vamos envejeciendo, el primer pelo en caer, no es el de la cabeza. No señoras y señores, el primer pelo en ceder y desprenderse de nuestra piel, es el que hace de contorno al tobillo.
Para el que no lo ha notado, puede pasar por cualquier bar, y levantarle el pantalón a un hombre mayor de sesenta años, y vera que llamativamente, la calvicie comienza desde el tobillo para arriba. Casualmente, ¿No es el sueño de toda mujer?

Mas tarde, comenzamos a gestar una especie de bocio, de esos que cuelgan del cuello de manera demencial, pero en nuestros pechos, aquellos que alguna vez muchas mujeres desearon arañar y escalar.
Aquellas montañas firmes, se transforman con el tiempo en dos bombuchas raídas y desvencijadas, que tarde o temprano nos harán poseedores de sobrenombres tales como “Pandora”, para algún adolescente vandálico.

En el caso de las mujeres, esa cabellera que cuidan tanto, y en la que invierten mas dinero que en la hipoteca de su casa, inevitablemente se deshojara como una margarita, y deberán recurrir a usar peluca. ¿Acaso las pelucas no son un tema de machos?

Por otro lado, la prominente joroba cual camello recargado, les hará torcer la espalda como un tobogán, anulando sus pechos caídos como medias estiradas, y pasaran a obtener los pectorales que nosotros los hombres deberíamos poseer.

Los hombres, a medida que el tiempo transcurre y la vejez ya cena todos los días con nosotros, comenzamos a cambiar nuestro manojo de chorizos al cual llamamos manos, y empezamos a tener largos y finos dedos, como si jamás en la vida hubiésemos trabajado.

Las mujeres, que no todas trabajan, cambian sus delicadas manos de señoritas, por un collage de colores grisáceos y violetas que al apoyar la mano en una mesa firme, cualquiera podría confundirla con un sapo.

Otra de las cosas que me llama poderosamente la atención, es el tema de la barba. Si la teoría que explica que cortar los pelos los endurece, y los hace salir cada vez mas duros, ¿Cómo puede ser que en la vejez, los hombres perdamos la barba?

Paralelamente a esta duda, que alguien me explique por que las mujeres cuando viejas, comienzan a tener candado de barba como Morgado, y pelos blancos que parten desde su mentón, y son capaces de llegar hasta su panza.

Finalmente, y para cerrar esta teoría que hará retorcer al propio Darwin en su tumba, quiero hablar del carácter.

Los viejos, cambian su personalidad maliciosa y omnipotente, por una personalidad de Papa Noel de fiestas, y se ponen tiernos como cordero patagónico.
Son los preferidos de los nietos, y comienzan a bregar por el bien de los mismos, poniendo su vida en riesgo de ser necesario.

Sin embargo, las viejas, comienzan a putear y maldecir como si fuese el último día de su vida. En cada dialogo que poseen, dicen no menos de diecisiete guarangadas por oración, y son capaces de ver morir a toda su familia sin derramar una lagrima. Sin nombrar que, obviamente, terminan siendo el sustento emocional y activista de la casa.

Por eso mismo, creo que a Darwin se le olvido algo. El hombre termina siendo mujer, y la mujer, hombre.

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